Trans_formación* en el Servicio de Atención Domiciliaria

Miquel Moré

Miquel Moré
Soci de Suara Cooperativa

MIQUEL MORÉ. Soci de Suara Cooperativa

*El término transformación se refiere a la acción o proceso mediante el cual algo se modifica, altera o cambia de forma manteniendo su identidad.

UNA EXPERIENCIA PILOTO BASADA EN EL RECONOCIMIENTO, LA INNOVACIÓN Y LA EXPERIENCIA 

Durante este curso 2017-2018 y por encargo de la Dirección General de Suara hemos iniciado una experiencia piloto en el Servicio de Atención Domiciliaria (SAD). El objetivo de esta experiencia ha sido dar valor a las personas profesionales que trabajan en el SAD mediante dos sesiones de formación con cada uno de los equipos, con una única premisa: que estos espacios fueran totalmente diferentes de las clásicas formaciones. Con este reto por delante, iniciábamos unas sesiones de TRANS_FORMACIÓN dirigidas al SAD, con un grupo muestra de aproximadamente 300 personas que aglutinaba algunos equipos del SAD de Barcelona zonas I y III y otros equipos del SAD de Hospitalet de Llobregat, Rubí y Ripollet, entre otros. La experiencia ha sido muy positiva. Nos han quedado ganas de más, y también se nos ha generado un gran reto: cómo dimensionar esta trans_formación a todos los servicios de atención domiciliaria que gestiona Suara.

Recordemos la frase del célebre Albert Einstein: “Si quieres resultados diferentes, no hagas siempre lo mismo”.

Esta ha sido una de las guías del éxito de las sesiones: hacer cosas diferentes en cada una de ellas, siempre teniendo presente el contexto y las personas asistentes. Aunque detrás había de forma bien trabajada un hilo conductor, no lo podíamos dejar todo en manos de la improvisación. En la primera sesión introduciríamos el término ACOGIDA y en la segunda sesión el término COMUNICACIÓN AUTÉNTICA. Dos elementos vertebradores y nucleares en el Servicio de Atención Domiciliaria.

Y a partir de ahí, vía libre para cada una de las sesiones y de los grupos. ¿Qué ha pasado?

EL RECONOCIMIENTO

Cada uno de los espacios nos ha permitido echar por tierra el concepto de la formación en sí, olvidando que íbamos a formarnos durante 3 horas y partiendo de la capacidad que podemos aprender desde formas muy diferentes, sólo con el gesto de mirarnos unas a otras. Nuestros estímulos nos permiten recoger mucha información, y enseguida entendimos qué es la percepción y qué papel juega ante los demás: un proceso de clasificación acertado o no que acaba etiquetando y haciendo surgir nuestras creencias internas.

Nos hemos podido valorar por lo que somos y no por lo que hacemos, por nuestras actitudes personales frente a nuestro trabajo, y conocer cuál es el motor que nos da la energía diaria para hacer este tipo de trabajo, saber qué nos moviliza. Reflexionar sobre nuestros propósitos personales y compartirlos con las compañeras y los compañeros.

Cuando nos volvemos a encontrar, ya nos miramos diferente: hemos transformado la mirada, que ya no se basa en el trabajo sino en la persona.

LA INNOVACIÓN

Qué fácil es innovar cuando la gente se muestra plástica y se deja hacer, y todo ello ocurre si se crea un clima de respeto y de confianza.

Recuerdo que en la primera sesión nadie sabe a qué viene, porque la convocatoria no lo especifica intencionadamente, es una de las indicaciones. Les decimos que vienen a filosofar, a bailar, a estirarse en el suelo, a escuchar música, a pintarse la cara, a dibujar, a ver un clip de vídeo, a hacerse un selfie, a hacer tonterías. Me gustaría que vierais por un agujero algunas de las caras en los primeros momentos, es como si dijeran “esto es una broma” o “nos están tomando el pelo”.

silenci-valor

Y después de un rato se crea un clima mágico, no tienen freno y las podemos ver emocionadas, abrazadas, en un momento de relajación, aprendiendo gamificando, es decir, jugando. No hay un orden establecido para que cada grupo se vaya autogestionando según las ganas de profundizar en el momento presente. Sin forzar nada de nada.

Cuando vemos a nuestras compañeras y compañeros danzando por el aula, la imagen en blanco y negro se transforma en color.

LA EXPERIENCIA

Aprendemos más desde nuestras experiencias personales y en grupo que por la gran cantidad de contenidos que nos puedan transmitir. Además los contenidos los acabamos olvidando, y las experiencias que vinculamos con las emociones nos permiten unos aprendizajes significativos que perduran mucho más en el tiempo. Por lo tanto, vivir estas sesiones desde la autenticidad, desde una mirada hacia adentro, desde la introspección, la interioridad y el conocimiento personal es garantía de aprendizaje.

Cuando hemos podido acoger y escuchar a cada persona del equipo, nos hacemos cargo de lo que decía y podemos descubrir el tono emocional desde el que lo decía. Lo hemos podido conocer mucho más. Cuando nos hemos podido hacer preguntas poderosas y las hemos respondido por parejas o en pequeños grupos, nos hemos dado cuenta de que podemos comunicarnos de una forma muy diferente.

Y estas experiencias que teníamos dentro nos han aportado y refrescado herramientas hacia fuera para entender mejor el valor de nuestra profesión, y predisponer a poner en práctica un montón de capacidades profesionales.

Un clima de reflexión con momentos de silencio facilita poder transformar y compartir nuestras experiencias con el resto del equipo.

Y para terminar, comparto una pregunta que me hicieron al finalizar una de las sesiones: ¿cuándo vuelves a quitarnos el estrés? ¡Yo interpreto esta anécdota como un indicador muy saludable!